Está a punto de acabarse el mes de agosto, y espero septiembre con ilusión, porque es un mes de iniciar nuevos proyectos...aunque intentaré refrenarme para no meterme en tantas cosas, porque también a mediados de mes volverá a empezar la rutina y con ella menos tiempo para la aguja...
De momento aún me quedan unos díasde vacaciones que estoy intentando aprovechar para avanzar en cosas pendientes, así por fin puedo ver acabada la primera figura de este lindo proyecto :
Me dio tiempo de iniciar y acabar varios libros, entre ellos les recomiendo :
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Cameron, Julia : El derecho y el placer de escribir , para todas/os aquellos que sientan el gusanillo de escribir, un libro que nos descubrir el placer de escribir porel mero hecho de hacerlo...con ideas y prácticas para estimular la escritura creativa...
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Villar, Domingo : Ojos de agua
Entre el aroma del mar y de los pinos gallegos, en una torre residencial junto a la playa, un joven saxofonista de ojos claros, Luis Reigosa, ha aparecido asesinado con una crueldad que apunta a un crimen pasional. Sin embargo, el músico muerto no mantiene una relación estable y la casa, limpia de huellas, no muestra más que partituras ordenadas en los estantes, saxofones colgados en las paredes y el libro -ya un clásico- de un gran filósofo del siglo XX sobre la mesilla de noche.
Leo Caldas, el solitario inspector de policía que compagina su trabajo en la comisaría con un consultorio radiofónico, se hará cargo de una investigación que le llevará de la bruma del anochecer al humo de las tabernas y los clubes de jazz. Rafael Estévez, un aragonés para quien las cosas «simplemente son o no son», es su nuevo ayudante. Demasiado impetuoso para una Galicia irónica y ambigua, en la que todo se insinúa pero nada realmente se dice, y para el melancólico Leo, que busca entre sorbos de vino los fantasmas ocultos en los demás, mientras intenta sobrevivir a los suyos.
La verdad termina por aflorar gracias a la labor de la curiosa versión española de Sherlock Holmes y Watson que forman el tándem Caldas-Estévez, en una novela policiaca salpicada de humor, no necesariamente negro, con grandes dosis de suspense en la que los personajes se van componiendo a medida que hablan y actúan, llevándonos a desentrañar el secreto que esconden los Ojos de agua.
"El espíritu es como el viento y como el agua: cuando se encuentra con un obstáculo, no se detiene, sino que trata de sortearlo"
Padre José Valdavida